El Boom del delivery que transforma la industria de la restauración

Empresas como Deliveroo, Glovo, Just Eat o UberEats han cambiado definitivamente la oferta de restauración a nivel global.

Paradójicamente, el mayor crecimiento de la industria de la restauración proviene de los que deciden cenar en casa. El sector del delivery o comida a domicilio en España ha crecido un 9% en el 2017, hasta los 1.099 millones de euros, según datos de NPD Group. Un sector que hace escasos cinco años se limitaba a pizzerías o restaurantes chinos, hoy afecta a todos los tipos y formatos de restaurantes. Aun así, los pedidos a domicilio representaron todavía un tímido 4% de las ventas de restauración y sus principales players están en pérdidas. ¿Cuál es el presente y futuro de esta tendencia?

Según Statista, el delivery factura 60.342 millones de dólares entre EE UU, Europa y Asia. Mientras en EEUU se trata de una tendencia consolidada desde hace años, en Europa este modelo está apenas despegando: su crecimiento potencial se cifra en más de un 20% al año hasta 2021.

Las predicciones dicen que en 15 años nadie va a querer cocinar

El cambio de hábitos del consumidor, sobre todo en las nuevas generaciones (no olvidemos que los principales consumidores de estas plataformas tiene entre 16 y 35 años) ha provocado la proliferación de este tipo de aplicaciones que , por una parte, suponen un incremento de facturación de restaurantes tradicionales (que según Deliveroo han visto cómo su facturación crece entre un 10% y un 30%) y de la otra, la creación de nuevos modelos empresariales, basados en cocinas industriales que se dedican a servir únicamente a domicilio u oficinas. Ejemplos son Fotawa, Wetaca o Nococinomás.

Estas empresas permiten casi en just in time decidir qué comer, conectarse desde un smartphone a la aplicación y realizar el pedido.

Nuevo canal de ventas para unos

El ticket medio de un restaurante y de un bar funcionando en el año 2017 fue de 4.88€. En cambio, el ticket medio de una empresa de delivery es de 20€, con el coste del servicio (que varía desde los 1.5€ a 3€) no incluido.

Esto ha abierto un mundo de posibilidades a los restaurantes que antes no realizaban repartos y cada vez son más los que se atreven a probar con estas plataformas de envío a domicilio, al verlos como un canal adicional de ventas.

De hecho, las principales plataformas de delivery prestan servicios de asesoría a los restaurantes, aconsejándole sobre qué incluir en la carta o cómo realizar el packaging para que el producto llegue en el mejor estado posible al cliente. Por cada euro que factura la plataforma, generan 2,7 al restaurante. Un modelo claramente win-win.

Nuevo modelo de negocio para otros

El modelo de negocio de las plataformas se basa en cobrar a los restaurantes una comisión que oscila entre el 10% y el 30% del precio que paga el cliente. Además, la mayoría de estas empresas (Deliveroo, Glovo, UberEats) ofrecen a los restaurantes un servicio de reparto a través de repartidores propios.

Hay una gran duda sobre cuál es el mejor modelo, si triunfará la logística propia o si es mejor encargarla a terceros. Las grandes cadenas como Telepizza o Foster´s Hollywood tienen sus propios sistemas de reparto desde hace años. Burger King inauguró su propio servicio a finales de 2014. Pero incluso gigantes como McDonald’s confían en plataformas como Glovo para ganarse a los milennials y a otros los nuevos clientes. Esto implica que no estemos hablando de transformar los pedidos que ya recibía el restaurante en pedidos a través de una aplicación, si no de conquistar a un nuevo público.

¿Oportunidad o amenaza?

La pregunta que se hacen ahora tanto los grandes grupos de restauración como los restaurantes que empiezan a utilizar estos servicios es clara, ¿resta el delivery facturación a la sala?

De ser así, este efecto de canibalismo entre ambas vías de ventas puede suponer un grave problema de márgenes para muchos negocios. De hecho, si la tendencia continúa, los restaurantes no necesitarán tanto espacio en la sala y sí una cocina más amplia y adaptada para la preparación de envíos, con el elevado coste que esto implica.

Del mismo modo que Amazon vende sin tiendas, ¿nos encontraremos en los próximos años con restaurantes que facturan sin locales?

 

Por | 2018-08-29T02:17:09+00:00 agosto 29th, 2018|Blog, Tendencias de Mercado|Sin comentarios
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